Hace dos años se denunció un experimento terrible para supuestamente paliar el calentamiento global pero que no era más que una forma de lucrar, que terminaría destruyendo el medioambiente marino. Ahora el gobierno alemán ha dado el visto bueno a una misión “científica” que esparcirá hierro para así fertilizar el mar, y de este modo hacer proliferar al fitoplancton, que a su vez aumentará la absorción del dióxido de carbono.

La misión alemana es fertilizar artificialmente el océano con polvo de hierro
El fitoplancton son algas microscópicas que realizan el proceso de la fotosíntesis, por eso absorben dióxido de carbono, uno de los principales gases de efecto invernadero. El problema es que un aumento antinatural afectaría todo el ecosistema de la región donde se arroje el polvo de hierro. Y eso podría crear un efecto dominó en la biodiversidad de las regiones aledañas.
Incluso algunos científicos creen que hasta podría fomentar en vez de reducir el calentamiento global, ya que podría crear una reacción química que generaría más protóxido de nitrógeno un gas invernadero muy potente.
Tanto científicos como ecologistas se han opuesto a este tipo de experimentos ya cuando se habían empezado a comentar hace dos años. Pero al parecer el gobierno alemán no se preocupa mucho por las consecuencias…
“Con el informe de expertos que se ha presentado, estoy convencida de que no hay ninguna objeción científica o legal (…) al experimento LOHAFEX”, afirmó la ministra alemana de investigación, Annette Schavan. “De modo que he decidido poner en marcha este experimento”.
El plan alemán será echar seis toneladas de hierro en el Atlántico sur en zonas con un total de 300 kilómetros cuadrados. El problema es que este tipo de experimentos contradecía una moratoria sobre fertilización artificial de los océanos aprobada por la Conferencia de la ONU sobre Biodiversidad en Bonn.
Pero se aprovecharon de un tecnicismo en el que se dice que la moratoria no afecta a los experimentos en pequeña escala.
El barco ya ha zarpado el 7 de enero, con 48 científicos a bordo. Primero investigarán donde es mejor arrojar el hierro, y la misión terminará el 17 de marzo en Punta Arenas, Chile.

Es inaudito que hagan lo que se les de la gana con ardides políticos y baches en la legislación, lo que pretenden puede ser catastrófico. Ojalá y exista una manera de evitar que deterioren el ambiente marino, además eso hace parte del patrimonio de la humanidad!!!
me podrian mandar mas informacion sobre este tme a ami mail….
q bueno q den este tipo de informacion
q no q den este tipo d info