
Vertederos como el de la imagen contaminan las aguas subterráneas que alimentan ríos y lagos.
Según el Instituto Politécnico Nacional, a 1.500 kilómetros de distancia de la capital, en la Península de Yucatán, la mayoría de los cenotes (manantiales que se abastecen de corrientes subterráneas) están afectados por aguas residuales y basura.
Especialistas advierten que de no frenarse la tendencia, en la próxima década el país tendrá serios problemas para garantizar el abastecimiento a los mexicanos. Leer más…
