Si hay voluntad, financiamiento y creatividad, se puede sacar mucho provecho de los aviones y las pistas de aterrizaje en materia de protección del medio ambiente. Para evitar impactos negativos en el entorno, por ejemplo, se pueden utilizar aeronaves que dispongan de una tecnología capaz de reducir las emisiones de gases contaminantes tal como ya ha hecho British Airways y hasta construir terminales aéreas ecológicas, como la que en poco tiempo se inaugurará en las islas Galápagos.

Aeropuerto de París “Charles de Gaulle”
