
La confederación campesina estima pérdidas cercanas a los US$1.200 millones en la producción de granos.
Esta temporada había sembrado frijoles, pero las plantas se secaron por la falta de lluvia y toda la producción de su terreno se perdió.
“Es una tristeza ver las plantitas secas. La gente vende sus animales porque no tiene cómo mantenerlos, no hay pasto. Vemos una carestía muy grande y nos afecta a todos”, le dijo Ortiz a BBC Mundo.
