
El etiquetado clasificaría las ruedas en función de su eficiencia, su adherencia en mojado y la generación de ruido.
No se trata de ruedas fabricadas con residuos orgánicos, sino de neumáticos tecnológicamente más sofisticados y que ofrecen durante el rodaje una reducción del consumo de combustible y de la emisión del ruido, así como una mejora en la seguridad.
“Las ruedas pueden desempeñar un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático”, dice a BBC Mundo, Fazilet Cinaralp, Secretaria General de la Asociación Europea de Fabricantes de Neumáticos y Caucho (ETRMA por sus siglas en inglés), la cual representa a 4.200 empresas que en conjunto cubren el 22% de la producción mundial.

