
Depósitos de CO2 en Ketzin, cerca de Potsdam. Ahora se planea almacenar este gas en depósitos subterráneos.
El Gobierno alemán aspira a conservar funcionando las centrales carboeléctricas del país reduciendo el daño ambiental provocado por las emisiones de anhídrido carbónico (CO2). El 1 de abril, el Gabinete de Gobierno en Berlín aprobó un proyecto de ley de CCS (Carbon Capture and Storage – captura y almacenamiento de carbono).
