
Norphel lleva construidos 10 glaciares.
Si no fuera por el agua que recibe de los glaciares, esta zona sería desértica, un adjetivo que se aplica a las regiones cuyo índice de precipitaciones no supera los 250 milímetros anuales.
El 80% de los habitantes del lugar son agricultores. Para irrigar sus cultivos dependen del agua que se derrite de los glaciares, y como le dijo Norphel a BBC Mundo, la situación allí se está tornando cada vez más difícil, porque “el cambio climático y el calentamiento global están haciendo que los glaciares retrocedan y cada año haya menor disponibilidad de agua”.



