
"Cuando se pone un precio bajo a cosas escasas éstas se acaban tratando como abundantes", señalan desde la OCDE.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) aboga por incrementar el precio del agua para adecuarlo a su condición de bien “escaso y valioso”, especialmente en el caso del sector de la agricultura, que es el que consume la mayor parte de los recursos hídricos.
