Una petrolera noruega se ha ido hasta el fin del mundo (casi literalmente) para extraer los recursos energéticos de la Tierra que aún no han sido explotados.
StatoilHydro ASA opera un proyecto pionero en las profundidades del Círculo Polar Ártico, la última frontera energética. La compañía bombea gas natural bajo las aguas heladas del Mar de Barents, lo convierte en líquido y luego lo exporta a Europa y Estados Unidos.
