Las empresas de refinación de petróleo están avanzando en sus esfuerzos por raspar el fondo del barril de crudo de forma más rentable.
No todo el crudo que se extrae puede ser fácilmente refinado y convertido en combustible liviano, como gasolina y diesel. En el mismo proceso de refinación, el petróleo es separado en componentes más livianos y más pesados. La mayoría de las veces, suele quedar una porción residual que debe ser sometida a un proceso con equipos complejos y costosos para refinarla, o queda como un combustible más pesado y sucio que se utiliza para barcos y para generar electricidad.
