
El gobierno de Bolivia pretende explotar estatalmente las reservas de litio del Salar de Uyuni.
El cielo es de un azul infinito. La tierra, perfectamente plana y brillantemente blanca, se extiende hasta una línea de volcanes lejanos.
Aquí vive el jefe de un proyecto potencialmente enorme en el que Bolivia está poniendo grandes esperanzas, y me enseña sus preciosas gallinas.
